domingo, 10 de mayo de 2015

Crónica de un partido criminal



Por: María Santos | @marifersv94
A: 9 de mayo del 2015; 16:43 horas 

Imagen: Cartón del monero Rocha

El experto electoral Jorge Alcocer ha expresado que el Partido Verde Ecologista de México es un partido canalla[1]. Yo me sumo a esa crítica, aunque creo que es más que eso. Más que un partido canalla, el Partido Verde es un partido criminal.

En el marco de los comicios electorales del 2015, el Partido Verde ha sido protagonista por sus reiteradas violaciones a la normatividad electoral, por romper el récord de multas en México y por la petición ciudadana que exige la cancelación de su registro.

Esta petición ha sido impulsada por casi 150,000 ciudadanos mexicanos que firmaron a través de la plataforma Change.org. Las firmas en esta plataforma son un mecanismo de presión político-social: ha funcionado de maravilla. Cada hora, Change.org declara una victoria a nivel mundial, de acuerdo a el director de Change España, Francisco Polo[2]. Y el caso de la petición #QuitenRegistroAlVerde[3] no se queda fuera.

Pero no se trata de las firmas, esto no es de lo que debe preocuparse principalmente el Partido Verde. Aunque fueron el elemento principal que impulsó la petición ciudadana y son un excelente instrumento de presión para nuestras autoridades, no tienen valor jurídico alguno. Sin embargo, aunadas estas firmas a una petición formal[4] de auténtico lujo y excelente nivel, elaborada por Alfredo Figueroa Fernández, quien es ex consejero del otrora IFE y miembro del equipo promotor de esta petición, son un arma muy poderosa contra el PVEM.

Quizá el Partido Verde no deba tenerle miedo per se a las firmas en sí mismas, pero a lo que seguramente le tiene miedo es a la petición formal presentada en la oficialía de partes y en la presidencia del INE. Más allá del debate político que se ha suscitado en torno a esta petición entre intelectuales y expertos del derecho en cuanto a si quitarle el registro a un partido político debe de ser por medio de un acto administrativo o en las urnas, el tema de fondo es exclusivamente jurídico.

Se respetan las opiniones de quienes están en contra de la petición por motivos de filosofía democrática y se entiende. No obstante, se mantiene la postura de que la equidad en la contienda, principio rector de nuestro sistema electoral (presuntamente) democrático, ha sido irremediablemente violado a diestra y siniestra.

Es por ello que el debate de si “es correcto” quitarle el registro al PVEM o no es irrelevante y queda obsoleto a la hora del análisis jurídico de esta situación, ya que la normatividad electoral es clara al respecto. La petición de #QuitenRegistroAlVerde jurídicamente procede al 100%, de eso no hay duda alguna. El tema está sin duda en si nuestras autoridades electorales tendrán la suficiente voluntad para defender el Estado de Derecho o preferirán solapar la ilegalidad. La razón por la que no se le ha quitado el registro ya, es por un problema de voluntad.


Imagen: Cartón del monero Rictus.

Esta es una petición histórica por el hecho de que nunca antes ningún partido político ni grupo de ciudadanos apartidistas habían pedido algo así. Y es sobre todo histórico porque no es irreverente y absurda la petición: si no que se pide a la autoridad que tome acción sobre algo que la misma ley la faculta para hacer.

Verdaderamente se espera que esta petición pueda declararse como victoria: ojalá que las autoridades electorales le retiren el registro al Partido Verde. Pero si esto no sucede, dado que todos los fundamentos legales están a favor de ello y no hay ninguno en contra, quedarán terriblemente evidenciados: se demostrará esa sospecha ciudadana de que el INE sólo es diferente del IFE por la letra de en medio, porque sigue con las mismas prácticas corruptas y tendiendo a favorecer a un grupo del poder. Y, en cuanto al PVEM, por lo menos se pusieron a temblar como nunca y quedarán marcados por esta petición para siempre.

Alega el Partido Verde para no verse asustado ante los medios que están más fuertes que nunca y que la petición en cuestión es ridícula. No obstante, desde que esta comenzó a tener un fuerte impacto en los medios nacionales e, incluso, internacionales (como The Guardian[5], diario británico) elevaron su propaganda con sponsored tweets, llamadas telefónicas, mensajes de texto a los celulares y continuaron entregando boletos para el cine y sus kits escolares a pesar de la prohibición expresa de la autoridad electoral y de las sanciones pecuniarias que ya alcanzan los 193.5 millones de pesos. Ayer se publicó una “actualización” en la petición de Change.org[6] para invitar a todos los firmantes a mandar al equipo promotor[7] evidencia (fotos, audios, videos, etcétera) de todo lo que les hace llegar el PVEM, adjuntando a sus archivos información de lugar, fecha y hora en donde fue entregada la propaganda ilegal. En tan solo 24 horas, se han recibido casi 200 e-mails de personas que han recibido dádivas del Verde.

Imagen: Cartón de los moneros Helguera y Hernández

Los principales personajes que conforman el Partido Verde Ecologista de México (entre otros, Arturo Escobar y Carlos Puente) han dedicado varios textos, videos y tiempo al aire en entrevistas para defender a su partido en cuanto a este tema: ¿por qué, si se supone que esta petición les hace “lo que el viento a Juárez”? Porque auténticamente la ciudadanía los tiene sudando. El Verde tiembla. Este es un partido que, gracias a la acción ciudadana y enérgica exigencia de respeto a la legalidad y a la democracia, está destinado a morir.

Es terrible que este partido, mal llamado Verde, haya llegado al extremo, en su inmenso miedo de perder el registro y de que la opinión pública sobre ellos siga decayendo, de agredir verbalmente y de golpear a periodistas que expusieron la entrega de propaganda ilegal (lentes graduados) en Zacatecas el día de ayer[8]. ¿Así de desesperados, asustados y presionados se sienten?

Son bastante deplorables estas actitudes del PVEM[9]. Aunque no sorprende que recurran a ellas: ya son muy conocidos por recurrir a la violencia y por ser, prácticamente, un partido criminal.










[1] Entrevista con Jorge Alcocer: PVEM es un partido canalla que se burla de la ley. Noticias de México. 11 de febrero del 2015. Disponible en línea: http://noticias-mexico.com/entrevista-jorge-alcocer-pvem-partido-canalla-que-se-burla-de-la-ley.html

[3] Petición #QuitenRegistroAlVerde. Change México. 4 de abril del 2015. Disponible en línea: www.change.org/quitenregistroalpartidoverde

[4] Petición formal dirigida al INE y al TEPJF para que determinen la pérdida de registro del Partido Verde Ecologista de México, adjuntando las 140 mil firmas que se recaudaron para las 21:00 horas del día 28 de abril del 2015. Equipo promotor de #QuitenRegistroAlVerde. 29 de abril del 2015. Disponible en línea: http://mariasantosv.blogspot.mx/2015/04/peticion-formal-al-ine-y-al-tepjf-para.html

[5] México’s Greens: pro-death penalty, allegedly corrupt, and not very green. The Guardian. 21 de abril del 2015. Disponible en línea: http://www.theguardian.com/world/2015/apr/21/mexico-green-party-corruption-claims-environment

[6] Actualización: #EvidenciandoAlVerde. Change México. 8 de mayo del 2015. Disponible en línea: https://www.change.org/p/exigimos-que-quitenregistroalverde/u/10707317

[7] Por medio de e-mail, a: quitenregistroalverde@gmail.com

[8] Golpean a periodistas en Zacatecas después de ‘balconear’ al Partido Verde. Aristegui Noticias. 8 de mayo del 2015. Disponible en línea: http://aristeguinoticias.com/0805/mexico/golpean-a-periodistas-en-zacatecas-despues-de-balconear-al-partido-verde/

[9] Y aquí aprovecho para públicamente decir lo siguiente: si algo me pasa, hago responsable al Partido Verde Ecologista de México.




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