jueves, 23 de abril de 2015

Un problema de voluntad - Columna en Milenio

Notas

  • La semana del 13 de abril, en ‪#‎TribunaMILENIO‬ se debatió el tema: ¿Quién gana cuando gana el Verde? 
  • Opinamos, por un lado, Arturo Escobar (coordinador de los diputados del PVEM) y Carlos Puente (coordinador de los senadores del PVEM) y, por otro lado, Alfredo Figueroa (ex consejero del IFE), Luis Carlos Ugalde (ex consejero presidente del IFE), Martha Tagle (ex diputada y consultora en temas de género) y yo. Los invito a leer las distintas columnas, aquí.
  • La mía, por razones de espacio, fue cortada. Aquí pueden leer la versión publicada en #TribunaMILENIO. La columna que publico a continuación, es la original (el primer borrador, la versión larga).

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UN PROBLEMA DE VOLUNTAD


Por: María Santos Villarreal


I. ¿Verde? No lo creo.


El Partido Verde Ecologista de México tiene, supuestamente, como ideología base, el impulso a la protección del medio ambiente y los recursos naturales y el combate a la violencia y a la corrupción.

Ciertamente, esta es una estrategia que han utilizado, desde su fundación hasta la actualidad, para generar interés público en el partido aunque su agenda política sea distinta y sus militantes no tengan ningún interés auténtico en la materia ambiental.

Ni Greenpeace, ni Global Greens, ni el Partido Verde Europeo[1] lo reconocen como un partido ecologista, sino todo lo contrario: lo critican por sus propuestas, como la pena de muerte a asesinos y secuestradores, y lo aíslan de sus redes internacionales ecologistas por ser más que un partido verdaderamente verde, un negocio familiar.

Pero eso ya lo sabemos todos, así como sabemos también que tiene historial, desde su primera participación en elecciones hasta ahora, de recibir recursos ilícitos, de violar la normatividad electoral, de burlarse de las instituciones, de realizar actos y proponer leyes que van contra su supuesta ideología base y por polémicas situaciones, presuntamente delictivas, de varios de sus militantes[2].


II. Pronóstico preocupante.


Hoy en día, el Partido Verde es una agrupación criminal. No obstante, en esta etapa de campañas para las elecciones el 7 de junio del 2015, el Verde se ve posicionado en un nivel histórico: se pronostica, según encuestas de Parametria[3], que obtendrá el 10% de la votación nacional[4].

¿Cómo es que un partido que es ampliamente conocido por ser el “hermano chiquito” del PRI (un partido que ha solapado a delincuentes como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y Luis Tapia Hernández, que cobija a xenófobos como Patricia Peña Recio, entre otros muchos personajes polémicos sobre todo desde que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia en el 2012) vaya tan alto en las encuestas?[5]

Parece ser que en los comicios electorales de este año, el Verde nos dará una gran sorpresa (non grata, por supuesto); va muy bien posicionado.

Empero, esto no se debe a su liderazgo, ni a sus resultados, ni a sus propuestas, ni a sus “leyes aprobadas”. Esto se debe única y exclusivamente a la indignante cantidad que gastan en propaganda ilegal.


III. Obstáculo para la democracia.


Al día de hoy, el Partido Verde acumula 11 sanciones impuestas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación consistentes en multas por más de 188 millones de pesos por diversos tipos de propaganda que han realizado aunque violen la normatividad electoral. Pero esto no les importa: parece ser que ganan más de lo que pierden con las multas, puesto que las multas las pagan con su financiamiento público como partido y no de sus bolsillos y además les conviene porque se hacen publicidad y consiguen votos (como, tristemente, les ha funcionado).

Han cometido de todo tipo de violaciones: uso de recursos ilegales (tanto públicos, como privados) y de propaganda ilegal fija en tortillerías, bardas, revistas y panorámicos, transmisión de spots en las salas de cine (los conocidos “cineminutos”) y televisión de manera ilegal por medio de sus legisladores, invasión de la privacidad de los ciudadanos en general por medio de llamadas a casa y celular de los individuos sin estos haber autorizado de ningún modo que se les diera sus datos, utilización de campañas (como “Ley aprobada”, “Verde sí cumple”, etcétera) en las que mienten totalmente a la ciudadanía[6] , distribución de tarjetas con dinero o descuentos, de lentes graduados, de “kits escolares”[7], entre muchas otras dádivas, utilización ilegal (y violatoria de los derechos humanos relativos a la protección de datos personales) de la información contenida en el padrón electoral para enviar todos sus “regalos” y, por sobre todo, desacato recalcitrante a las órdenes del Instituto Nacional Electoral e incumplimiento del pago de las once multas impuestas por el Tribunal Electoral.

¿Por qué no les han retirado el registro? ¿Qué tantas multas se necesitan para proceder con la sanción mayor?

Esto debe ser un foco rojo en todo ciudadano para reflexionar lo siguiente: ¿verdaderamente existe algún mérito del Partido Verde que vaya más allá de sus óbolos? Indudablemente, no. Tergiversan información para engañar al electorado, buscan obtener votos por medio de dádivas en lugar de verdaderos méritos del partido (los cuales yo veo que son nulos), proponen leyes y actúan totalmente distinto a su ideología base y tienen personajes polémicos y delincuentes en su militancia.

En la vida política mexicana, el Partido Verde Ecologista de México representa un problema real para el auténtico ejercicio democrático y es el símbolo idóneo del oportunismo, la ambición[8] y la corrupción. ¿Por qué? Porque es un negocio familiar (oportunismo) cuyo único fin es llegar al poder cueste lo que cueste (ambición) y que se ha visto constantemente involucrado en situaciones de ilegalidad o delincuencia[9] (corrupción). El Verde es un obstáculo para la democracia porque no representa un verdadero cúmulo de ideales o intenciones: no representa nada, más que únicamente los intereses de la familia fundadora.


IV. Una sanción merecida.


El Partido Verde hace mucho daño a México. En materia de representación a la ciudadanía (o a un sector de esta) y de atentado a la democracia, por lo explicado en el párrafo anterior. En materia electoral, al provocar una desventaja irreparable a la equidad entre todos los partidos políticos para la contienda en curso (por medio de toda su propaganda ilegal). En materia ambiental, al provocar el sacrificio de miles de animales que antes vivían en los circos. En fin, es muy amplia la gama de los sectores que el Verde ha perjudicado.

Por todo lo anterior, es que concluyo que la única manera de deshacernos de este mal es extirpándolo desde la raíz: cancelando su registro[10] como partido político. ¿Será esto posible? Todo depende de la determinación de los miembros del Consejo General del INE y de la decisión del Tribunal Electoral.

Poniendo como solución a las reiteradas conductas ilegales del Partido Verde Ecologista de México que le quiten el registro, es importante identificar qué tenemos en contra y qué tenemos a favor, así como evaluar esto y determinar si es posible o si incluso el partido merece esta sanción.

En cuanto a la identificación de las desventajas y ventajas que se enfrentan, empezaré por las desventajas. Una de ellas es, sin duda, el inmenso poder político que tienen: y todos somos testigos de que, al menos en México, cuando hay voluntad política para algo, nada se interpone en el camino. Este poder político se deriva, por supuesto, del poder económico que tienen; pero sobre todo, se deriva del respaldo y asesoramiento de su “hermano mayor”: el PRI. Otra de las desventajas es que nuestras autoridades electorales han sido muy blandas en sus órdenes y en sus sanciones ante las reiteradas conductas ilegales del partido, con ello, solapándolo. El INE siempre ordena que se retire la propaganda o que dejen de entregar dádivas cada que se presenta una denuncia y este determina que en efecto es violatorio de la normatividad electoral y el Tribunal Electoral siempre concluye en que estas violaciones son merecedoras nada más que de multas. Una y otra vez. No hay iniciativa de nuestras autoridades electorales a observar las leyes y aplicar las sanciones correspondientes (tenemos que estar exigiéndoselos), lo que las muestra débiles y dóciles al control de los partidos políticos.

En cuanto a las ventajas con las que se cuentan, hay dos principales. Primeramente, se cuenta el apoyo de la ciudadanía en general y de líderes, académicos, funcionarios públicos, periodistas y activistas debido a la indignación, el hartazgo y el fastidio ante la impunidad del Partido Verde y sus burlas a las leyes, a las autoridades, a los demás partidos políticos y a la propia ciudadanía. La otra ventaja con la que se cuenta es la que tiene más peso “a la hora de los trancazos”, como se dice cotidianamente: la ley. La ley nos da la razón: está de nuestro lado. 

Si el INE decidiera y el Tribunal Electoral sentenciara al Verde a la pérdida de su registro, no sería algo descabellado, sino nada más y nada menos que lo que manda la normatividad electoral. Los fundamentos legales para esto son diversos.

V. El respaldo del ordenamiento jurídico.

La pérdida del registro del Partido Verde se encuentra fundamentada y motivada en lo dispuesto en las siguientes normas jurídicas:
  1.  La base II, párrafos uno y tres, del artículo 41, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  2.  El apartado A), párrafos dos y tres, de la base III, del artículo 41, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  3.  Los párrafos siete y ocho del artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  4.  El artículo 94, inciso e), de la Ley General de Partidos Políticos.
  5. El artículo 442, numeral 1, incisos a), f) e i), de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
  6. El artículo 443, numeral 1, incisos a), b), c), e), h) i), y l), de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
  7. El artículo 449, numeral 1, incisos c), e) y f), de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
  8. El artículo 452, numeral 1, incisos a), b) y e), de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
  9. El artículo 456, numeral 1, inciso a), fracción V, de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.



Aunado a lo anterior, se encontrarán criterios base en las sentencias de los expedientes SUP-REP-57/2015, SUP-RAP-75-2009, SUP-RAP-87-2009, SUP-RAP-220-2009, SUP-RAP-210-2012 y SUP-RAP-35/2012. Además de todos estos fundamentos legales, es menester añadir que este 8 de abril el Tribunal Electoral calificó expresamente como graves las violaciones del Partido Verde a las leyes electorales.

Ya está determinado por la máxima autoridad electoral que las violaciones son graves. En cuanto a si son sistemáticas, no parece hacer falta que se determine judicialmente, puesto con basta consultar un diccionario para saber que más de diez violaciones ya es algo sistemático.

Entonces, ¿qué falta para que el INE y el Tribunal Electoral determinen y sentencien la pérdida del registro del Partido Verde Ecologista de México? Y respondo remitiendo a lo que mencioné en el quinto párrafo anterior: decepcionantemente, lo que falta es voluntad política.







[1] El Partido Verde Europeo es un partido político que se creó por medio de la fusión o agrupación de muchos partidos políticos verdes y ecologistas del mundo (aunque en su mayoría de Europa). El Partido Verde Ecologista de México formó parte de esta agrupación, hasta que fueron expulsados por ser catalogados de no ser siquiera un partido, sino un medio para satisfacer intereses personales, y por no estar interesados de verdad en temas de ecología.
[2] Sobre todo, del Niño Verde.
[3] Encuestas publicadas en El Financiero. Disponibles en línea: http://www.elfinanciero.com.mx/pages/encuestas-cara-a-cara-minima-ventaja-del-pri.html
[4] Lo cual lo coloca a la par del nuevo partido obradorista, Morena.
[5] Esto, de verdad, que es posible solo en México: un país donde no aprendemos de nuestros errores, donde diosificamos a los políticos y pretendemos que el gobierno resuelva todo, donde olvidamos los terribles actos de corrupción y la violencia que ha ocasionado el régimen de muchos mandatarios del PRI (y de otros partidos)… un país en donde seguimos votando por ellos.
[6] Verbigracia: “Cadena perpetua a secuestradores, ley aprobada, Verde sí cumple”. Para empezar, ellos propusieron pena de muerte, no cadena perpetua. Segundo, no se ha aprobado la cadena perpetua ni para los secuestradores ni para nadie. Tercero, no hay ninguna ley aprobada en el tema, lo que hubieron son reformas la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro y al Código Penal Federal. Cuarto, la pena máxima aprobada para estos delincuentes es la que va de 80 a 140 años. Lo que el Verde argumenta en sus anuncios es que 140 años ya es cadena perpetua. Pues no. Una cosa es que las personas hablando cotidianamente digan que al ser una pena tan alta que no se llega a vivir para cumplirla ya es cadena perpetua (cayendo en una imprecisión jurídica) y otra cosa muy distinta es que un partido político divulgue mentiras. Quinto y último, la sanción de 80 a 140 años de prisión no es para los que únicamente cometieron secuestro, sino únicamente para aquellos que, después de secuestrar a su víctima, la asesinaron (o sea, cometiendo el delito de homicidio además del de secuestro). Y así me podría ir con cada una de sus “leyes aprobadas”.
[7] Los “kits escolares” que reparten, consisten en una mochila, un cuaderno, unas pulseras, una camiseta, un reloj, un lápiz, un termo y varios folletos con el logo del Partido Verde y la leyenda “sí cumple”.
[8] Ambición, en un mal sentido.
[9] Como en 2004, cuando se filtraron grabaciones que mostraban al Niño Verde intercambiando 2’000,000 de dólares a cambio de licencias de construcción en Quintana Roo; en 2011, cuando una mujer búlgara murió (hay sospechas de asesinato pero la autoridad determinó que fue suicidio) en una fiesta llevada a cabo en una propiedad de este; en 2013, cuando fue detenido por manejar en estado de ebriedad; entre muchos otros escándalos.
[10] Hace seis días, con el apoyo de la Lic. Martha Tagle, lancé una petición en la plataforma Change.org para exigir al INE que determinaran que las violaciones graves y sistemáticas a la normatividad electoral justificaban la pérdida de registro de este partido. A la fecha, llevamos más de 65,000 firmas. Puedes leerla y firmarla aquí: https://www.change.org/quitenregistroalpartidoverde





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