miércoles, 5 de noviembre de 2014

Sólo un pensamiento.

(Random).


Soy rebelde.
Pero rebelde de verdad, no de esos que se dedican al vandalismo y sólo buscan caos y destrucción. Soy rebelde crítica, intelectual y sentimental. Soy rebelde porque si no soy parte de la solución soy parte del problema. Y lucho todos los días por la justicia, para que este país y este mundo de podredumbre se convierta en un reino de solidaridad y fraternidad.


Lucho por un mundo donde no exista la mercadotecnia, que se alimenta de las almas de la gente que buscan un sentido de pertenencia e identidad, que se apodera del cerebro de los humanos para volvernos robots consumistas e infelices.

Lucho por un mundo donde no exista el derecho, que sólo sirve para ser tergiversado por los malos en su beneficio y para oprimir a los buenos y tenerlos cada vez más jodidos. Las personas sabias y buenas no lo necesitan y las personas idiotas y malvadas no lo observan.

Lucho por un mundo donde no se necesite la política, que sólo sirve para engañar a los espectadores y enaltecer malamente a los opresores, que solo sirve para tener más agachados a los jodidos y enaltecidos a los de clase alta.

Lucho por un mundo donde no hayan clases sociales, que sólo cosifican al hombre al hacernos creer a todos que nuestro valor es pecuniario y no intrínseco, que hace que nuestros sueños y aspiraciones no sean más que el dinero y el poder. Que la única clase sea basada en la bondad: donde los rechazados sean los perversos y los admirados sean los solidarios.

Lucho por un mundo donde no exista la discriminación, que nadie haga menos a nadie ni por género, ni por ideales, ni por orientación sexual, ni por inteligencia, ni mucho menos, por situación económica. Que aquél que discrimine sea el discriminado.

Lucho también por un mundo donde no exista depresión, que carcome el alma de quien la padece y en colectivo a una sociedad ensimismada y resignada a superarse y progresar.
Lucho por un mundo donde no exista la soberbia, porque con ella es màs importante el tener la razón que ayudar al prójimo y hace que los malvados pisoteen a los buenos. Que nadie sea pisoteado y nadie se deje pisotear.

Lucho, finalmente, por un mundo donde no exista la tecnología innecesaria, que sólo nos aleja de nuestra madre naturaleza y permite que nos endurezcamos de corazón al maltratar a los animales. Que no haya tortura animal por diversión. Que no necesitemos de matarlos para satisfacernos.

Lucho por una utopía. Donde todos los seres convivamos felices, donde todos nos ayudemos a los otros, donde busquemos y luchemos por el bien común y estemos satisfechos de mente y de alma. Que seamos conscientes de la importancia de la vida y de cada uno de los seres del Universo y nos conectemos verdaderamente unos corazones con los otros. Por un lugar donde no haya pobreza, hambre, dolor, sufrimiento, tortura, guerras, tristeza. Que todo sea justicia, solidaridad y fraternidad.

Lucho por una utopía.
Y por ello me señalarán, me criticarán y me golpearán. Pero no importa. Porque por más que me golpees, me levantaré. Porque puedes matarme, pero no a mis ideales; y seré rebelde hasta la muerte.


Soy rebelde.
Y seré rebelde hasta que la utopía se vuelva realidad.




 __________________________________________________
Aviso: Todo lo escrito es a título personal. Lo expresado en este espacio es exclusiva responsabilidad de la autora y no representa de forma alguna el criterio de ninguna institución a la que pertenezca.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario